Podemos estar a las puertas de una nueva crisis

A lo largo de los últimos meses, las nieblas se han empezado a ver aparentemente al alcance de la mano y, sin reconocerlo, las caídas principales ahora están cayendo en nuestro techo. Las indicaciones de la calma financiera se acumulan mientras que las correcciones descendentes de los indicadores de desarrollo se han convertido en el tono general.

El Banco de España, Eurostat, el FMI y, esta última semana, la OCDE se encargó de dejar en blanco que en 2019 la eurozona crecerá nueve décimas no esperadas, hasta el 1%.

España descubre cómo mantener la tasa con una calidad evidente de su PIB, que se estima que se desarrolló en un 2,2%, a pesar del hecho de que los analistas financieros exhortan a leer la letra pequeña y advierten que detrás de las grandes cifras están los marcadores de aviso.

Como ocurrió con los «brotes verdes» de Zapatero, la economía insinúa un desgaste inapelable, a pesar del hecho de que el PIB aún mantiene la latencia del desarrollo.

El marcador que está causando más preocupación es el avance del negocio.

La precaución principal fue dada por las cifras propulsadas de las Cuentas Nacionales de 2018. Según lo indicado por la información del INE, la parte moderna entró en una subsistencia especializada en el último trimestre, ya que su acción cayó un 0,9% intertrimestral, a pesar de la disminución del 0,3%. en los tres meses anteriores.

En todo el año, agregó un 75% a la desventaja y acumula una caída en el año cercana al 1.2%, la primera desde el inicio de la recuperación en 2013, mientras que lo que queda de las divisiones financieras permanece en el ascenso.

Los peores augurios en años

Las mediciones de la generación moderna son igualmente agravantes. A pesar del hecho de que en enero de este año, la información más reciente accesible, mejorada en un 2,4%, el pasado septiembre comenzó un patrón descendente que provocó una caída del 5,9% en el mes más reciente de 2018. El tamaño de esta decadencia desde 2012, en pleno hundimiento financiero y cuando España iba a ser salvaguardada.

Es más, el patrón descendente, pero además la velocidad con la que se está deteriorando y la forma en que influye en todas las divisiones.

Esto implica, por ejemplo, que no puede atribuirse que haya habido un gran clima en el movimiento inferior del segmento de vitalidad.

Esto es algo más, dice el principal analista financiero del supervisor Tressis, Daniel Lacalle.

La verdad sea dicha, y después de la recuperación de enero, las perspectivas oficiales demuestran una caída en la generación resumida de hardware, productos de transición y, lo más importante, de utilización robusta.

El archivo PMI de la pieza de ensamblaje tampoco se ve bien.

Este marcador disminuyó de 52.4 a 49.9 en febrero, cayendo por debajo del nivel de referencia (50) de la lista desde noviembre de 2013, terminando más de cinco años de desarrollo ininterrumpido en el área. Esto se espera, según lo indicado por IHS Market, a la caída de las solicitudes inesperadamente desde julio de 2016 debido a las tarifas más bajas para Europa y China y el efecto de los nuevos principios de descarga en el negocio de automóviles.

Más información: abc

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Tags: crisis, Eurozona
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